Discipulado

Esta página de índice es para ayudas para crecer una vez que has aceptado a Jesucristo.

Folletos para ayudar

El Discipulado es simplemente de completar lo que Dios empezó por salvarte. Es una transformación total de tu ser, especialmente tu espíritu y alma. Al final, serás como Jesucristo.

El seguir a Cristo se compone en vareas cosas. Lo principal es la santidad (santificación o piedad personal de uno). Pero esto también tiene que ver con el alimiento espiritual de uno.

En este folleto, trato con estos elementos:

(1) Debes leer y estudiar la Biblia diariamente.
(2) Debes orar a Dios diariamente.
(3) Debes bautizarte en una buena iglesia.
(4) Necesitas reunirte en una buena iglesia.
(5) Debes participar en la obra de Dios.
(6) Debes alejar de las costumbres de pecado
(7) Debes buscar servir a Dios.
(8) Debes honrar a Dios con tu dinero por diezmar.

Vemos unos elementos importantes del “Seguir a Cristo”

Bautismo

Mientras el bautismo en agua no salva a nadie, es tu confesión de haber creido en Jesucristo como tu Salvador personal. Este es un elemento muy importante porque es cuando tu empiezas a dar testimonio público a tu fe en Cristo (a lo menos muy cerca, porque puedes dar testimonio a esto en el momento de salvación). Pero el bautismo también tiene a fuerzas de ser hecho por una pesona oficial en tu iglesia, no cualquiera, pero donde vas a reunirte con ellos. El bautismo es como el principio de tu ministerio personal delante de Dios y con estos hermanos.

Devociones: Lectura y estudio de la Biblia, y Oración

Cuando tienes devociones cada día, estás comunicando con Dios. Si Satanás puede desviarte de tener convivio y comunión con Dios, nunca resultarás a ser mucho por Dios. Tu vida espiritual degradará hasta una cosa horrible. Devociones son simplemente, comunicación. Desde el momento de la salvación, Dios ha metido el Espíritu Santo en tu cuerpo, mente, y alma para guiarte a las cosas de Dios, pero esto es aumentado tremendamente con el estudio de la Biblia, y su aplicación.

Para la oración, no piensas que oración es tú pidiendo a Dios por cosas (que normalmente recibes poco de ellos). Píensalo como la contraparte de la lectura de la Biblia. Dios te habla sobre los principios espirituales de qué es Él, cómo es Él, y esto te lo dice para que tú respondas en lo mismo. Dios es santo, tú debes ser santo. Pero un tiempo devocional es para que tú cambies tu vida para corresponder a lo que Dios te mostró en su palabra.

Identificarse y Participarse con una Iglesia Local

A la verdad, tu vida con la influencia de una buena iglesia y sin una buena glesia será la diferencia entre día y noche. Una buena iglesia es difícil de encontrar, extremadamente imposible de mantener, y una gran ventaja si puedes encontrarla.

Parte de una buena iglesia (la parte realmente importante) es qué tipo de alimentación espiritual te dará. Cualquier iglesia puede leer unos versículos cada domingo, y enfocar en otras cosas. Pocas iglesias hay que usa la Palabra de Dios para cambiar la gente, y hacerles más como Jesucristo. Tienen que regañar el pecado en la gente (produciendo arrepentimiento) y instruirles en la justicia. Justicia es lo que debemos estar haciendo en contraste con el pecado, cualquier cosa que Dios no quiere que hacemos.

Tu Ministerio: Haciendo la Obra de Dios

Otra parte de tu vida espiritual es de meterte a hacer la obra de Dios. No todos deben ser ministros profesionales, pero todos debemos trabajar en la obra de Dios. Trabajamos por Cristo, pero Cristo no va a olvidar lo que perdimos por Él, ni lo que hemos hecho por Él. Dios nos da premios en la eternidad a nosotros, pero todo esto tiene que ver con que trabajamos para Dios aquí en la tierra, en esta vida, y que trabajamos lícitamente (en la forma y con los métodos que Dios nos indica).

Pecado.

Peleamos con el pecado siempre. Solamente en el cielo, en la eternidad, vamos a ser libre del pecado. Pero esto es una batalla espiritual. Tenemos que encontrar “la pauta” donde andamos en esta vida, pero no de este mundo. Jesús es nuestro ejemplo para seguir aquí, y el secreto es de permanecer en Cristo.